Trabajo sobre Moodle LMS: despliegue, performance, actualizaciones de versión, integraciones con los sistemas que ya tenés, y desarrollo de plugins a medida. Sobre infraestructura propia o en la nube, siempre con el código a la vista.
Nadie contrata «optimización de plataforma». Llaman porque pasa algo concreto, y casi siempre es alguno de estos:
Primero se mide y después se cambia. Perfilado de las consultas que realmente duelen, caché correctamente configurada, revisión de la base y del almacenamiento de archivos, y el cron —que es el que hace la mitad del trabajo invisible de la plataforma y el que más veces encuentro mal puesto o directamente sin correr.
Ensayo de la actualización en una copia del sitio real, no en una instalación limpia, que es
donde no aparece ningún problema. Inventario previo de plugins y temas, y la lista de cuáles
sobreviven a la versión nueva. Moodle 5.0 movió el árbol servido dentro de public/,
y eso rompe supuestos de despliegue, de reglas del servidor web y de scripts propios que venían
funcionando desde hace años.
Altas y bajas automáticas desde el sistema de gestión, autenticación única contra el directorio que ya usan, y salida de datos hacia los tableros de la institución. Con la API de servicios web cuando alcanza, y con código propio cuando no.
Plugins escritos como pide el proyecto: con sus pruebas, sus cadenas de idioma, su proveedor de privacidad y sus actualizaciones de base de datos. Un plugin sin pruebas es una deuda que se cobra en la próxima actualización.
Podés no creerme nada de lo de arriba y verificarlo vos mismo. Publiqué message_whatsapp, un plugin de canal que manda las notificaciones del campus por WhatsApp: cola propia para que nada salga a la red durante el pedido del usuario, plantillas aprobadas, reporte de entrega, pantalla de estado y consentimiento explícito de cada persona.
450 pruebas unitarias y 10 escenarios de navegador, en verde sobre Moodle 4.5 y 5.2 a la vez, contra PostgreSQL y MariaDB. Software libre bajo GPL v3: el código está entero y cualquiera puede leerlo, usarlo o forkearlo sin pagarme nada.
Eso es lo que quiero decir con «con el código a la vista». No es una captura de pantalla en una presentación: es un repositorio que podés clonar ahora.
Casi nunca conviene arrancar contratando horas a ciegas. Conviene saber primero qué hay, y para eso está la auditoría técnica a precio cerrado: te queda un informe con lo que encontré y en qué orden lo atacaría, lo arregle yo o lo arregle tu equipo.
Si ya sabés lo que necesitás, escribime directamente.